Entrevista al equipo de la Biblioteca Iván de Vargas.
En pleno centro de Madrid, recorriendo las calles del barrio de los Austrias nos topamos con la fachada de una hermosa iglesia, la Basílica pontificia de San Miguel, sin embargo, no es ese nuestro lugar de destino. Nos volteamos y de frente encontramos un lugar mágico, un espacio que da cobijo a miles de libros y que tras su fachada esconde más que una historia, millones de ellas. Se trata del hogar de la cultura, de un espacio donde la luz cae a raudales entre magnolios y cristaleras, cemento revestido de madera y balcones antiguos.
Esta joya oculta, antes desconocida para la persona que ahora escribe tras ‘Se Buscan Lectores’ es nada más y nada menos que la Biblioteca Iván de Vargas, un edificio público que abre sus puertas a madrileños y turistas. Es un lugar especial en el que no solo se prestan libros o se ceden salas de lecturas y eventos, la Biblioteca Iván de Vargas es mucho más. En este espacio que acoge con cariño a todos los lectores, se realizan visitas guiadas, se organizan talleres culturales, se agendan eventos literarios y se da la bienvenida a todos los curiosos que quieran ampliar sus conocimientos sobre la ciudad, tal es así, que tienen una sala entera dedicada a la capital.
Para mí, recorrer esta biblioteca bajo la atenta mirada de la Basílica de San Miguel ha sido un auténtico placer, una experiencia que recomendaría una y mil veces, pero no quiero desvelaros más, solo resaltar que hay un increíble equipo humano gestionando este edificio al que yo he querido entrevistar.
Pablo Quintanilla Rodríguez, director de la Biblioteca Iván de Vargas responde nuestras preguntas.
¿Cuándo se inauguró la Biblioteca Iván de Vargas? ¿Qué era antes este edificio?
La Biblioteca Pública Municipal Iván de Vargas fue inaugurada en febrero de 2011. Se encuentra situada en el corazón del Madrid de los Austrias y ocupa el espacio de un antiguo caserón perteneciente a uno de los linajes más antiguos de Madrid: los Vargas, siendo Iván de Vargas señor del patrón de la ciudad, San Isidro Labrador.
Fue proyectada por el arquitecto Ramón Andrada y responde a un diálogo entre tradición y vanguardia utilizando granito, cristal y madera. Destacan en el interior dos magnolios centenarios y el brocal de un pozo con una imagen medieval labrada de San Isidro.
¿Desde cuando realizáis visitas guiadas? ¿En qué consisten y qué horarios ofrecéis?
Se realizan visitas guiadas desde la inauguración de la biblioteca, si bien, desde que hemos abierto un perfil de la biblioteca en Instagram en marzo del 2023 se han multiplicado por 5 las solicitudes de visitas guiadas porque hemos logrado mucha más visibilidad y alcance.
Las visitas son un recorrido por el edificio, mostrando los espacios, donde se cuenta la historia centenaria del edificio, su vinculación con la Historia de Madrid y San Isidro, el Patio de los Magnolios y terminan en el ático, que es el espacio más espectacular de la biblioteca con unas impresionantes vistas a la Basílica de San Miguel.
Además, durante la visita guiada, se explican todos los servicios y actividades que ofrece la biblioteca.
Es necesario solicitar cita previa para las visitas guiadas que se ofrecen en turno de mañana y tarde.
¿Qué tipo de eventos literarios o talleres organizáis? ¿Con qué asiduidad?
La biblioteca oferta una gran cantidad de actividades enfocadas al fomento de la cultura y el libro.
Tenemos 7 clubes de lectura actualmente, incluyendo algunos en alemán e inglés.
Presentaciones de libros y cómics, charlas y conferencias sobre Madrid, Arqueología e Historia de España. Talleres de alfabetización informacional para mayores de 50 años, cuentacuentos y talleres de manualidades infantiles.
Festivales literarios, de Cómic o de la industria editorial, como “Octubre Negro en Madrid” (5ª edición) sobre novela negra y policiaca, FANZIMAD, un festival de fanzines y cómics cuya última edición atrajo a más de 3000 personas en un fin de semana con una mayoría de público joven en torno a los 20/25 años y “A fondo” reunión de la industrial editorial y libreros de Madrid donde participan más de 40 editoriales y 30 librerías de Madrid. Grabaciones de Podcast como el que realiza “A pie de calle podcast” que trae artistas de la talla de Miss Cafeína, Chica Sobresalto o Carlos Latre.
Hacemos conciertos y representaciones teatrales, exposiciones, cursos de ajedrez, tertulias en otros idiomas, charlas culturales en inglés o talleres de dibujo, diseño e ilustración como el que organiza el colectivo de artistas La Mina Tres, el último sábado de cada mes.
Todas las actividades son gratuitas, algunas requieren inscripción previa y en otras la entrada es libre. La biblioteca ofrece actividades todos los días de la semana, especialmente sábado y domingo, porque es cuando más público puede acudir a la biblioteca
¿Qué es lo que más os gusta de vuestra biblioteca?
Particularmente, como director de esta biblioteca, el mayor atractivo que tiene es el potencial de esta institución para colaborar con otras entidades. La biblioteca trabaja con más de 15 librerías del distrito Centro con las que hacemos actividades conjuntas.
Colaborar con instituciones prestigiosas del ámbito cultural que realizan actividades en la biblioteca como el Institut Français Madrid, Goethe Institut, Instituto Cultural Rumano, Casa Sefarad, Casa Árabe, Fundación Japón, Casa Asia o Instituto Confucio.
También hemos trabajado realizando actividades culturales con la Embajada de Australia, la Embajada de Perú, la Embajada de Polonia, la Embajada de Eslovenia, etc.
Colaboramos con muchas editoriales y sobre todo con todas las personas del barrio que ofrecen su tiempo y dedicación para realizar talleres y actividades.
Resumiendo, el ADN de esta biblioteca es la colaboración
¿Un libro que nos recomendéis?
“Momentos estelares de la humanidad” de Stefan Zweig
¿Nos dejáis una frase relacionada con la lectura de cosecha propia o de algún célebre escritor/lector?
¿Cuánto tiempo es para siempre? A veces solo un segundo”.
Alicia en el País de las Maravillas. Lewis Carrol
“La verdad es la primera víctima de la guerra”.
Esquilo, poeta griego del siglo V a.C.
Gabriela Mistral
Me parece bastante vergonzoso que se publique un artículo en el que el título es "Se buscan lectores" cuando el director de la biblioteca Ivan de Vargas lo que está haciendo es echar a los lectores de la biblioteca. ¿Cómo es esto? Pues lo paso a describir brevemente a continuación: 1. Reduciendo los espacios de lectura: han eliminado la sala Madrid para el estudio, dedicándola a espacio para hacer actividades. La sala de estudio está hacinada, huele mal, está mal ventilada, además de no mantener la temperatura adecuada para el estudio. La hemeroteca ha sido eliminada de la sala que habitualmente ocupaba para ser enviada al sótano. Si hubiese una emergencia, estamos tan apiñados silla contra silla que no conseguiríamos salir. 2. Junto a la sala de estudio hay una sala de actividades (casi toda la biblioteca está ocupada por espacios de actividades) en la que se celebran conferencias y se presentan libros que luego se venden (no sé si esta actividad comercial está permitida en un espacio público). Cuando terminan las conferencias la gente sale y habla alto, grita, ríe y el ruido se hace insoportable para los que estamos estudiando en la sala contigua- la que es supuestamente para el estudio-. 3. Se han celebrado en algunos casos, inauguraciones de exposiciones de dudosa calidad en las que se ofrecían copas de vino junto a la sala de estudio y el ruido ha sido insoportable. Cuando se pide un poco de respeto a los lectores y usuarios de la única sala disponible del edificio para el estudio lo que recibimos a cambio es el ninguneo. No hay por parte de su director una actitud constructiva, se limita a tirar a la basura cualquier queja que suponga mejorar la experiencia de los lectores y las lectoras. No ha puesto en marcha ninguna iniciativa para aminorar los inconvenientes que ocasiona el ruido producido por sus actividades. En todo el espacio de la biblioteca se permite hablar alto, algo inaudito en cualquier otra biblioteca de Madrid. El director de esta biblioteca no está interesado en que los lectores vayamos a la biblioteca, todo lo contrario, porque no se explica que promueva actividades ruidosas por todo el edificio sin preocuparle la molestia que ocasiona a los lectores. Pareciese que la función principal de la biblioteca Ivan de Vargas que debería ser promover la lectura y el estudio haya pasado a un último lugar y que lo que realmente quiere su director es convertirla en un espacio de recreo, copeo, actividades más propias de un parque infantil ó de un centro cultural para mayores que un espacio de paz y sosiego apto para la lectura. Es una gran vergüenza y deberían reflexionar todos los que contribuyen a la denigración de esta biblioteca. Mejor cambien el nombre, ya no es una biblioteca, es una auténtica aberración.