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Entrevista a Laura Blanco Villalba

Entrevista a Laura Blanco Villalba, autora de novela gótica.

Laura Blanco Villalba es una autora de literatura gótica cuya serie Blackbird va por el segundo tomo. De hecho, tras el éxito de La Sirin, novela que estamos encontrando durante estos meses en los primeros puestos del ranking de Amazon (¡en papel! Que siempre me ha resultado más difícil el posicionamiento de libros en papel que digitales), los lectores mantienen el interés ahora por Los Averni, la segunda entrega. Ambas son obras autoconclusivas, debemos subrayar, pero están dentro del proyecto que la autora ha concebido para las mismas y que contemplará más libros en el futuro.

Sin embargo, Laura, una autora que apuesta por las novelas de época dentro del género terror/misterio, también tiene en mente otros manuscritos de índole más paranormal o con las brujas como protagonistas. Pues en la serie Blackbird hablamos, sobre todo, de vampiros. Pero unos vampiros que presentan una historia diferente con respecto al imaginario colectivo de los mismos.

Laura, te pillo en plena gira de presentaciones con tu serie gótica Caso Blackbird y con el segundo tomo, Los Averni, recién publicado. ¿Es más fácil lanzar un segundo libro o un primero?

Me está resultando más sencillo con el segundo, porque parte del camino ya lo tengo recorrido. Con La Sirin tuve la suerte de que varias librerías de distintas ciudades de España me abrieran sus puertas y ahora con Los Averni no solo tengo ya los contactos de los libreros, sino que hay lectores en esos lugares esperando a leer la novela porque les encantó la primera parte. Eso es un regalo muy grande.

¿Por qué la novela gótica? ¿Te gustaría que te reconocieran dentro de este género?

Cuando escribes, aflora lo que llevas dentro. Me gusta leer historias donde se mezclan la maravilla y el horror, se evocan otras épocas y los sentimientos están a flor de piel, sin olvidar un toque macabro. Podemos encontrar esos elementos en libros muy diferentes, pero la novela gótica suele contemplarlos todos.

Para mí es un honor asomarme a un género que cuenta con escritoras que admiro mucho como Mary Shelley, las hermanas Brontë o Pardo Bazán. En el panorama actual tenemos también autoras maravillosas como Pilar Pedraza y Victoria Álvarez, que me encantan.

Háblame de La Sirin, tu primera novela de corte vampírica.

En este libro mezclo dos elementos muy dispares: Jane Austen y los vampiros. Tenemos un vecindario en la campiña inglesa, muy al estilo de las novelas de esta escritora, al que se muda un nuevo vecino. Este caballero no sale de día, no le gusta el ajo, sospechosamente ha comenzado a morir gente… pero es 1817, así que nadie ha oído hablar de Drácula y, de hecho, algunas señoras lo que quieren es casar a sus hijas con el nuevo vecino. La historia no se cuenta directamente, sino que se alterna con otro hilo temporal: dos vampiros en Boston en 1968 que tienen el cometido de «leer la sangre» de Mary Benedict para poner por escrito su vida. Este testimonio se usará como prueba en el juicio Blackbird, en el que una vampira de la logia masónica a la que pertenecen ha denunciado al vampiro que la creó.

Y, ahora, te voy a pedir que me hables de Los Averni 😉

Es una continuación de los acontecimientos de La Sirin en la que los Escribas de Sangre, que es como llaman a los vampiros que tienen el don de sumergirse en otras vidas a través de la sangre, se adentran esta vez en la vida de un médico que está dispuesto a sacrificarlo todo en la lucha contra los vampiros. Asistimos a la creación de una organización cazavampiros que va a plantar cara a esa sociedad vampírica de logias masónicas.

En ambos libros haces hincapié a una figura histórica, en La Sirin, Jane Austen y en Los Averni, Mary Shelly. ¿Por qué?

Los Escribas de Sangre adoptan el estilo literario que mejor se amolda a las motivaciones y la manera de ver el mundo de la persona cuya vida van a poner por escrito. En La Sirin escogen a Jane Austen porque se trata del testimonio de la sangre de Mary Benedict, una chica joven de buena familia, muy racional e irónica, a quien le pega muy poco creer en asuntos sobrenaturales. Y en Los Averni, para dar voz a ese médico que coquetea con los límites morales de la ciencia, escogen el estilo de Mary Shelley con todos sus dilemas y la exaltación de las emociones.

Me han contado, además, que dentro de tus libros hay un «huevo de Pascua». ¿Qué es eso?

En La Sirin hay una ilustración de unas rosas que se repite a lo largo del libro. Si los lectores se fijan bien, esas flores van desapareciendo en la misma medida en la que ese vecindario tan bonito de Regencia del que hablábamos antes se va oscureciendo… hasta que ya solo queda el espino.

En Los Averni, sucede al revés. Tenemos una ilustración de una ciudad europea de noche en la que se ve un río surcado por un puente. Ese puente al principio está vacío, pero a medida que avanzamos en la lectura empiezan a aparecer en él siluetas de personajes. Son los averni que se van sumando a la organización cazavampiros.

Ahora que ya tienes dos novelas en el mercado, ¿qué opinas, precisamente, del mercado editorial?

Es un sector muy complejo que apenas estoy comenzando a conocer. Tiene sus luces y sombras, como todo. Me quedo con que hay mucha gente (editoriales, librerías, eventos, creadores de contenido, asociaciones de escritores) poniendo su granito de arena con toda la ilusión del mundo para conectar libros y lectores; en muchos casos por amor al arte o con escaso beneficio económico.

¿Cómo está siendo tu experiencia con Valhalla?

Me siento muy agradecida por la confianza que han depositado en mí y en mis novelas, primero al publicar La Sirin y después al apostar por su secuela, Los Averni. Y, además, por hacerlo tan bonito. No te exagero si te digo que la mitad de las reseñas que he recibido de mi primera novela destacan la calidad y el mimo que han puesto en los diseños interiores, la portada y la edición en sí.

A nivel personal, ha sido un hallazgo conocer al resto de autores de la editorial; son personas con mucho talento para contar historias y una gran capacidad de trabajo en equipo. Hemos formado una pequeña tribu en la que nos apoyamos, vamos a eventos juntos, hacemos contenido en redes sociales… no competimos, sino que colaboramos. A menudo parece que escribir es una actividad solitaria, pero mis compañeros me han demostrado que no es así.

Además de Valhalla, supongo que tienes algunas otras editoriales cuyos libros vienes consumiendo o que te gustan en general. ¿Me nombras algunas?

Me encantan Nocturna y Duermevela, por el tipo de libros que publican y por el mimo que ponen en las ediciones. Me gusta mucho también el catálogo de fantasía de las editoriales Hidra, Puck, Umbriel y Molino.

Laura, antes de publicar novela y, de hecho, tras ellas, te has dedicado también a escribir artículos, ¿verdad?

Así es, ¡me paso el día escribiendo! Dejando a un lado mi faceta literaria como escritora de ficción, actualmente me gano la vida creando contenido para blogs de temáticas muy variadas: turismo, hostelería, marketing… Soy periodista por formación y vocación y, aunque comencé mi carrera en medios (como la agencia EFE o el diario El Mundo), en seguida pivoté al sector de Internet porque se valora la creación de contenido de calidad.

¿Nos puedes adelantar algo sobre tu próximo proyecto literario?

Este año he terminado una novela corta de terror paranormal ambientada en Guadalajara en los años 50. Además, me han invitado a contribuir con relatos breves en dos antologías de próxima aparición, una de temática fantástica y otra ciberpunk. Y tengo en el punto de mira una historia de brujas… pero ya le llegará su momento.

Puedes leer más sobre literatura en el blog de Se Buscan Lectores.

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